Los depósitos comienzan el año con nuevos impuestos. Tal y como os habíamos informado hace unas semanas, Hacienda decidió subir la tributación impuesta por los intereses devengados por los depósitos y las cuentas de ahorro.
La nueva Ley de los Presupuestos Generales del Estado establece un aumento de 1% en los impuestos que pagan los titulares una vez recibidos los intereses correspondientes por sus ahorros.
Para los montos inferiores a 6.000 euros, el tipo impositivo quedará establecido en 19%, a diferencia del 18% que se deducía en 2009.
Para las cantidades superiores a 6.000 euros, la tributación será de 21%.
Es importante recordar que este impuesto se deduce únicamente de los intereses devengados y no del monto invertido.
El cobro de esta tasa impositiva se realiza cada vez que el banco ingresa al cliente la rentabilidad ganada, aunque todo dependerá de la modalidad de liquidación del depósito porque, en algunos casos, los intereses se pagan al vencimiento, cada tres, seis o 12 meses.
Los analistas piensan que el aumento de la tributación podría desestimular aún más el ahorro este año en los clientes que piensan que ya no vale la pena ahorrar por la caída de los tipos de interés.
Lo más preocupante es que los bancos deberán seguir intenta sortear la crisis de liquidez que lograron superar con mucho esfuerzo en 2009. Ahora falta ver con que nuevas estrategias saldrán las entidades bancarias para incentivar la captación del pasivo en un año que se perfila muy bajo en rentabilidad.