Los depósitos tendrán una mayor tributación a partir del año próximo.
Así quedó establecido en el proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado que establecen un aumento de 1% en los impuestos que pagan los usuarios bancarios por sus depósitos y cuentas de ahorro.
Para los montos de hasta 6.000 euros el tipo impositivo queda establecido en 19%, mientras que para las cantidades mayores el impuesto será de 21%.
Los que sin duda van a salir más afectados son los productos que tradicionalmente utilizan las familias para ahorrar como los depósitos y las cuentas de ahorro.
Tampoco ponemos en duda que la crisis del pasivo tenga un feliz un poco más lejos de lo esperado, porque un aumento de la tributación podría desestimular aún más el ahorro y dificultar a las entidades que intentan superar sus problemas de liquidez.
Aunque todavía falta por ver las estrategias comerciales con las que se lucirán los bancos y cajas de ahorro para el próximo año, si bien aumentarán la rentabilidad o establecerán condiciones más flexibles a sus productos.