El BBVA anunció esta semana su decisión de abandonar momentáneamente el negocio de los fondos de inversión alternativos.
La razón es muy sencilla: para evitar que sus clientes se vean perjudicados ante eventuales caídas de los mercados financieros, producto de las turbulencias de la crisis internacional.
El banco a decidido curarse en salud y, antes de que suceda algo inesperado, le devolverá a sus clientes la inversión realizada con sus respectivas ganancias en un tiempo que ya irá acordando con cada titular.
De esta manera, el BBVA se desprende de los fondos de inversión que gestionaba a través de Próxima Alfa Investments, propiedad 100% del banco, y de Altitude, una sociedad de gestión de fondos ‘hedge’.
La entidad comenzará a reembolsar poco a poco unos 850 millones de euros a unos 2.000 partícipes de fondos de inversión alternativos.
El BBVA ha dicho que esto no provocará ni deudas ni cargos extras a la entidad, y aclaró que sólo afectará a menos del 1% de la actividad total de la gestión de activos a nivel global.