Si antes los bancos nos llenaban la cabeza con ofertas de “alta rentabilidad en apenas un mes”, ahora observamos que esta tendencia ha disminuido bastante. Las entidades prefieren ir ahora por lo seguro y ofrecerle a los clientes remuneraciones más altas pero por depositos a más de un año.
La respuesta no es otra más que la crisis. Los bancos necesitan liquidez, y la liquidez la obtienen del dinero de la gente, para ello necesitan captar más depositos. Pero la fórmula resulta mejor si captan más depósitos por más tiempo.
Los ya populares depositos de bienvenida que pusieron muy de moda las entidades online, siguen existiendo pero bajo otros esquemas. Ahora no te hablan de jugosos rendimientos en poco tiempo, te hablan de rentabilidad garantizada y seguridad, palabra que en estos tiempos de inestabilidad financiera resulta muy clave para cualquier inversor.
Esto es un buen camino a seguir por parte de los bancos, porque significa que están asumiendo la realidad de las turbulencias financieras internacionales y han adaptado su oferta de depositos bancarios a circunstancias que, a la final, afectan a todas las personas.
Los depositos no van a dejar de existir, pero su extinción hubiese ocurrido si las entidades hubiesen mantenido los mismos esquemas agresivos de rentabilidades que antes manejaban. Se trata ahora de que tan clientes como empresarios bancarios se ajusten los cinturones.