La amplía gama de depositos bancarios que existen en el mercado actual nos ofrecen mayores posibilidades y libertad de elegir, pero al mismo tiempo el margen de error al que nos sometemos es mayor.
Hoy en día, están de moda los depositos a corto plazo, es decir entre uno y tres meses. Pero si optamos por un deposito a un año podemos ganar hasta seis veces más.
Para saber qué deposito es el que más dinero nos aporta, lo mejor es relacionar el TAE con el plazo del deposito, de este modo seremos conscientes de que deposito nos ofrece mayor rentabilidad. De todas formas, existen comparadores que facilitan la decisión de cuál es el mejor deposito.
Supongamos que un deposito a tres meses ofrece una rentabilidad de 7 por ciento TAE, en realidad sería un 1,75 por ciento TAE tras aplicar la rentabilidad anual al plazo anunciado. Sin embargo, si el deposito fuera a seis meses con 5,5 por ciento TAE y hacemos un pequeño calculo, veríamos que lo que nos están ofreciendo en realidad es una rentabilidad del 2,75 por ciento.
Las “gangas” de depositos a un mes con alta rentabilidad no son más que trucos que como en la “publicidad” buscan llamar la atención de forma rápida y captar clientes. Sin embargo, si que es cierto que en los casos en que se deposita mucha cantidad de dinero puede resultar rentable.
Lo que están haciendo muchos clientes es que cambiar su dinero de un sitio a otro, lo que se denomina “surfear”, de este modo aprovechan las ganancias de cada banco, pero hay que tener cuidado ya que esta jugada no nos beneficia a todos.
Algunas depositos se dirigen únicamente a nuevos clientes y con dinero procedente de otras entidades. Es aconsejable además cuando se realiza el pago de los intereses, si cada mes, trimestre o al vencimiento y conocer la rentabilidad en caso de cancelación anticipada. Los intereses en la mayoría de los depostios alcanzan el 18 por ciento.